que si escarbas
llegaron a ser historias
ensangrentadas
de cariño,
paciencia
y caricias por las espaldas.
Los sueños de quienes se fueron
Las promesas de quienes faltan
Cosas que en el camino no fueron más que escarcha
Pájaros revoloteando porque han perdido un ala;
el billete de vuelta
a la nada;
la vida de alguien
en tu cabeza
atrapada.
Ambulancias invisibles
Patrullas innecesarias
Lo que duele, duele
y si no duele te engañas.
Fotografías que se quedan,
que queman
y demuestran
que a veces las sonrisas vuelan. Por mi mente. Por tus ganas.
De verte.
Vacío que no es luna llena
El final insatisfecho de una novela
Cosas que no se arreglarán con un par de monedas
Tus ojos palpitando en los míos,
mi pecho clavado en tus latidos.
El olor de quien no está también cuenta como delito.
Como contabas con tus dedos las veces que rozaban los míos.
Como contabas con tus dedos las veces que rozaban los míos.
Echar de menos
-o eso leí en tus libros-
es sin duda el peor de los castigos.
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