sábado, 16 de abril de 2016

piensa, respira, calma

Aparece de repente y te pide que respires, que pienses, que sientas.

Sé persona. Inocente, vulnerable, humana. De las que sufren y rompen; de las que lloran y añoran.

Te susurra calma sujetándote por las costillas; las agarra, las explora, juguetea y las deja, y sigue con tu vientre, tu espalda y tus caderas, recorriendo una por una tus entrañas como un leve cosquilleo que duele, que abrasa, que mata.

Observa tu garganta y la atraviesa, dejándote sin aliento, voz, alegría, robándote las ganas de gritar como si en eso, en el peor de los casos, fuera incluso posible.

Calma, repite con las palabras aún desgarradas. Piensa, respira. Calma.

Acaricia tus labios con los dedos de la mano que por las noches no te soltaba, y cuando aún duele, cuando aún sangran, los desampara, habiendo dibujado como si nada el contorno de la silueta que años atrás besaba.

Y sigue: Piensa, respira, calma.

Tropieza.

Se sitúa en la oreja izquierda como único principio del fin posible. Si no se roza no se siente; pero se siente y la roza. La retuerce a mordiscos y se desgasta hasta que tanto intento absurdo de escuchar de pronto cesa.

Todo cesa.

Silencio.

Tranquilidad.

Suficiente.

Basta.

Los recuerdos ya no suenan pero retumban, se agitan y repiten:

Piensa, respira, calma.

Cada vez más fuerte. Cada vez más alto.

Piensa, respira, calma.

Allí donde todos los sueños, deseos, incertidumbres y miedos descansan, allí y solamente allí, para. Aparece no tan de repente y tan solo para.

Para por favor, para.

Pero obviando el temblor de mis súplicas sigue, y allí donde todas las rabietas, las discusiones, los abrazos y las decepciones descansan, allí y solamente allí, para. Me mira directamente a las pupilas, se dilatan y me delatan.

Cada sensación injustificada, cada inspiración entrecortada, cada conversación sin acabar, estaba allí y solamente allí, en la mirada de un corazón que ahora late a contracorriente, con ganas de verte y con pocas de seguir.

Clava su mirada en la mía intentando adivinar qué está pasando.

Rodea, examina, tantea, hasta que abre la boca y

Piensa, respira…

Explota.



Calma.

No hay comentarios:

Publicar un comentario